Toys "R" Us, ¿Un caso de suicidio digital? | Agencia Digital
Toys "R" Us ¿Un caso de suicidio digital?

Geek / Julio 3, 2018

Toys "R" Us ¿Un caso de suicidio digital?

Toys “R” Us, una compañía icono de los juguetes en el mundo cierra sus puertas, más de 700 tiendas y 33.000 empleados le dicen adiós a la venta de juguetes tradicional, y nos preguntamos ¿estamos en frente de un suicidio digital?
Toys “R” Us ha cerrado sus tiendas en Estados Unidos, era un lugar obligado para obsequios de navidad y cumpleaños para grandes y pequeños durante 70 años. Las causas: atribuyen la culpa a las deudas y al comercio electrónico.

Los hábitos de consumo de la era digital, dijeron, “Estamos convencidos de estar dando los pasos adecuados para garantizar que las emblemáticas marcas Toys ‘R’ Us y Babies ‘R’ Us perdurarán a lo lago de muchas generaciones”, sostuvo entonces su presidente y consejero delegado desde 2015, Dave Brandon. Pero parece que no funcionó la estrategia.
Las empresas deben entender la responsabilidad de ir al ritmo de los clientes y consumidores, de las transformaciones que llegan cada vez que nace una generación. La digitalización no puede ser la excusa para el fracaso, por el contrario, es la oportunidad para llegar a más personas y vencer la barrera geográfica y económicas.
Es curioso que el adiós de sus clientes resuena hoy en las redes sociales, donde muchos han presentado sus respetos ante una foto de la mascota de la tienda, la jirafa “Geoffrey”, despidiéndose con una maleta. “Supongo que todo el mundo ha crecido, ya no hay más niños Toys ‘R’ Us”, lamenta uno de los mensajes más compartidos.
 

El producto no es el problema

Los juguetes no son el problema, los niños no dejaron de jugar, lo que cambió es la forma de jugar. Y ese cambio lo debió prever Toys ‘R’ Us, adaptarse a las nuevas necesidades, a las nuevas tecnologías; no es opción. Las empresas se deben cuestionar día a día lo que están entregando a su público.
Lamentamos los cierres de empresas, de miles de tiendas que no entendieron el llamado; pero que estos infortunios corporativos  sean un precedente para entender que hoy las empresas deben abrir sus puertas al mundo digital.